| La
casa taller Durancamps La casa taller está
llena de cuadros de Rafael Durancamps y de vida, porque se ha intentado,
y se ha conseguido, que todos los rincones del piso que le alojaba contengan los
objetos, los muebles y los útiles que acompañaron a Durancamps a
lo largo de su vida: las pipas con las que fumaba, sus lentes, el azucarero que
las muchachas de servicio le regalaron cuando se casó, la bata con la que
pintaba... Todo ello es
una recreación muy exacta de sus residencias de Sabadell, París
y Barcelona. Sin embargo, de todas las habitaciones, la que alberga el
taller del pintor es la que nos permite respirar el arte en estado puro. De allí
es de donde salieron buena parte de sus composiciones pictóricas y allí,
también, aún se guardan sus paletas, sus pinceles, sus colores,
sus grabados, e incluso la silla donde se sentaba para realizar su trabajo, una
labor intensa, dado que nunca empezaba una obra si no había terminado la
anterior. En este espacio es donde Rafael Durancamps pasaba la mayor parte del
tiempo, y no sólo pintando: también era su espacio ideal para leer
o escuchar música. Cuando
se ponía a pintar lo hacía sin límite, era el momento
de estudiar las luces, las sombras, las perspectivas y todo lo que quería
plasmar en la tela. La Casa Taller Durancamps-Casas se encuentra
en Barcelona, en la avenida Diagonal, 407, entresuelo 1ª. |